Mediante paneles solares fotovoltaicos, es posible generar energía eléctrica, y además generarla en los momentos de mayor demanda, durante el día.

Desde la entrada en vigor de normativas que regulan las condiciones tanto técnicas como económicas para vender esta energía producida a las empresas distribuidoras, es posible conectar una instalación fotovoltaica a la red.

Ventajas de la Energía fotovoltaica

La primera ventaja para el propietario es la rentabilidad que obtiene con la venta de la energía producida a la red. Esta rentabilidad se obtiene tanto por la calidad y vida útil de los materiales utilizados, como por la retribución de la venta de energía, desde el día de la puesta en marcha de la instalación hasta el día de su desmantelamiento (> 40 años). Existen ventajas también muy significativas para el entorno social: producción de energía limpia, sostenible y ajena a los vaivenes de la oferta de combustibles, escasas pérdidas por transporte (producción cercana al punto de consumo), eliminación o redimensionamiento de redes de transporte eléctrico, aporte de energía en los picos de demanda evitando el sobredimensionado de las centrales de producción convencionales, etc.